En el artículo publicado ayer con el título El símbolo y lo simbolizado, digo que el símbolo es el representante de otra cosa y pongo los ejemplos del diplomático (embajador) que representa a su país ante otro o del diputado que representa a sus votantes.Estos conceptos eran accesorios para explicar que el dinero también es un símbolo: es un papel (o moneda) que representa un valor económico (1 dólar, 1 euro, etc.)
Siguiendo con los ejemplos, es claro que el diplomático debe ser un fiel representante de los intereses de su país. El embajador es un funcionario que obedece las órdenes de su presidente. De igual forma, el diputado no puede tomar decisiones por sí mismo sino que siempre hará lo posible por cumplir las promesas pre-electorales que sus votantes tomaron como un compromiso.
El dinero por su parte es confiable en la medida en que conserve el valor que representa.
Por tanto cada símbolo tiene que serle fiel a lo que representa. Si no lo fuera, caería en descrédito y la sociedad lo apartaría, lo sancionaría expulsándolo.
Cuando asumimos que somos pobres también estamos siendo representantes de una condición y si tomamos esta responsabilidad, luego tendremos que cumplirla o seremos expulsados de la sociedad (con el olvido, el rechazo).
En suma: podemos convertirnos —sin querer, por descuido, por no entender lo que está pasando— en representantes de una condición que luego tendremos que cumplir para no ser sancionados por la sociedad. Para zafar de tan penoso encargo, es preciso organizar una salida prolija de esa responsabilidad. La sociedad no autoriza tan fácilmente los cambios de símbolo.
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Parece es que más difícil cambiar de ETIQUETA que de opinión.
ResponderEliminarMe tocó un trabajo fácil: soy alérgico.
ResponderEliminarYo estudio para malo, perverso y temible pero sólo me recibí de infeliz abusable.
ResponderEliminarBueno este planteo eh! Lo reenviaré a mis contactos. Saludos.
ResponderEliminarHe cometido algunos errores en mi vida y ahora me da mucho trabajo borrar mi mala imagen. He pensado en irme a otra ciudad pero no puedo abandonar a la gente que quiero.
ResponderEliminarDime con quien andas y te diré quién eres. No me sirven las personas que me rodean pero son las únicas que tengo y no puedo estar sin ellos. No es tan fácil como ud lo pone en el escrito.
ResponderEliminarEl apellido de mi familia funciona como una contraseña en muchos lados. Mis amigas me lo hacen ver a cada rato, están envidiosas pero es cierto.
ResponderEliminarQuisiera que Ludovico fuera tan prestigioso como coca-cola. yo trabajo para formar mi propia marca con mi propio nombre. Recién empiezo pero voy bien.
ResponderEliminarDespués de que en un grupo te pusieron etiqueta ¡andá a zafar! Sobre todo si con esa etiqueta se divierten contigo o sacan provecho por algún motivo.
ResponderEliminarProvengo de familia humilde pero pude estudiar y obtener un buen trabajo. Hoy veo con dolor como muchos viejos amigos me guardan rencor por lo que he conquistado legítimamente.
ResponderEliminarNunca voy a olvidar aquel clásico.
ResponderEliminarToda la vida fui de Peñarol, hasta que aquella vez me desvanecí. Fueron sólo unos minutos y mi señora me ayudó a incorporarme. No me lastimé, supongo que fue simplemente el intenso calor. Cuando recuperé el conocimiento y luego de refrescarme con una Pepsi, empecé a gritar como un enajenado "dale bolso". El ataque no se hizo esperar. Me rompieron la cara, eso no me llama la atención. Lo que sí me resultó curioso fue que relatando el incidente en la terapia, mi psicólogo me dijo "esa Pepsi fue fatal"
No conozco ningún diputado que me represente, si ud. conoce alguno capaz de representar a alguien, le ruego me lo presente.
ResponderEliminarEn mi barrio era alguien, tenía amigos y vecinos que me apreciaban. Desde que me mudé, me siento muy solo.
ResponderEliminarPara salir de manera prolija en representante del mundo del delito, hay que hacer terapia y reelaborar el edipo.
ResponderEliminarquiero ser masón
ResponderEliminar¿Ser esposa representa ser fiel?
ResponderEliminarEn la familia de mi marido agarré fama de buena cocinera y me alquilaron. De esta no me salvo nunca más!
ResponderEliminarNunca me imaginé a los embajadores recibiendo órdenes de nadie. Para mí son gente que se la pasa de fiesta en fiesta y siempre de etiqueta.
ResponderEliminarNunca me pregunté qué es lo que represento para la sociedad. Buen aporte, licenciado.
ResponderEliminarSeguro que para la sociedad debo representar a una rata. No lo digo por el horóscopo chino. Como de la basura.
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