lunes, 4 de marzo de 2013

Un hombre es un macho culto


El hombre es un macho humano sometido a las normas de su cultura. Sin esa cultura solo querría fecundar e irse.

¿Por qué no creo en el libre albedrío? Porque todo el mundo cree en él y como mi vocación es la de exponer comentarios psicoanalíticos sobre la pobreza patológica,  no puedo seguir repitiendo como un loro lo que otros dicen, (y lo dicen muy bien).

Por lo tanto para poder aportar algo novedoso no tengo más remedio que defender el determinismo, que es el punto de vista opuesto al libre albedrío.

Desde este punto de vista digo que los seres vivos somos parte de la naturaleza y digo que las leyes naturales se expresan en nuestras conductas. No podríamos evitarlo pues estamos inflexiblemente determinados por esas leyes.

Cuando la Naturaleza se expresa a través del cuerpo femenino o del cuerpo masculino, y dadas las características que diferencian a estos cuerpos, ocurren conductas naturales femeninas y conductas naturales masculinas, respectivamente.

Esta dualidad es imprescindible para conservar la especie mediante la función sexual.

En los humanos, como si fuera una segunda naturaleza, tenemos a la cultura: conjunto de normas que modifican parcialmente la apariencia de las leyes Naturales. Solo modifican «la apariencia», nunca la esencia.

La Naturaleza expresada a través de un cuerpo femenino, cuando genera impulsos de fecundación a través del funcionamiento hormonal, logra que ellas deseen ser fecundadas por un varón.

Es el impulso de la Naturaleza, (con mayúscula), el que las hace buscar a un macho bien dotado genéticamente y es el impulso de la naturaleza, (con minúscula), cultural el que intenta influir en la elección de ese macho al que llamamos «hombre».

El hombre, (macho sometido a la cultura), corteja, ofrece, habla, promete, mientras que el «macho Natural» solo acomete, enviste, penetra, eyacula y probablemente se vaya.

(Este es el Artículo Nº 1.809)


12 comentarios:

Alba dijo...

Agradezco la existencia del macho cultural y espero que siga desarrollando los aspectos positivos de su cultura.

Gabriela dijo...

Coincido en que la esencia del humano corresponde a la Naturaleza. Pero también digo que la cultura se desarrolló en base a nuestra naturaleza y no reniego de ella.

Elbio dijo...

No creo que el sentido de este artículo sea renegar de la cultura. Sólo se pone el acento en discriminar lo que es cultural y por lo tanto circunstancial, de la esencia natural que permanece más constante.

Fabián dijo...

El hecho es que somos hombres y mujeres. Sólo condicionados por esta forma podemos encontrarnos.

Enrique dijo...

La cultura es más que un barniz, es más que una apariencia.

Daniel dijo...

Yo no diría que la cultura únicamente somete. También libera.

Diana dijo...

Sí, libera porque nos permite escapar de nuestros impulsos agresivos y moralmente groseros.

Oriente dijo...

No deberíamos apartarnos de las leyes naturales. Seríamos mucho más pacíficos y ¨razonables¨.

Marta dijo...

Las conductas femeninas y masculinas, son en su mayoría, culturales.

Magdalena dijo...

Para las mujeres no sería bueno que el macho fecundara y se fuera; salvo que la organización social fuese completamente distinta.

Hugo dijo...

Si existe malestar en la cultura, es la organización social la que falla.

Darío dijo...

En cada período histórico hemos hecho lo que pudimos, justamente porque estamos determinados. Sin embargo podemos lograr una evolución positiva, aunque siempre lenta.