domingo, 7 de septiembre de 2008

Los fantasmas también pagan hospedaje

A veces sería mejor no estar enterado, pero también es cierto que el desconocimiento termina siendo más molesto que la verdades dolorosas.

En el artículo de ayer titulado A grandes males, grandes remedios hice una síntesis de cómo algunas empresas aéreas han logrado bajar el costo de los pasajes a menos de la mitad de precio.

Una estrategia clave en este sistema de comercialización consiste en asegurarse de que todos los asientos quedarán vendidos al momento de la partida del vuelo.

¿Qué sucede con las empresas tradicionales? Como ellas no pueden tener pérdidas porque se exponen a la quiebra, ponen precios para que los pasajeros que utilicen el servicio paguen su asiento y también paguen entre todos los asientos que no se hayan vendido. Es decir que siempre estamos pagando más de un pasaje aunque formalmente parecería ser que sólo estamos comprando uno.

Naturalmente que lo mismo sucede con los ómnibus, los trenes, los barcos: Cada pasaje incluye el costo de los pasajes que no llegaran a venderse.

También sucede lo mismo con los hoteles: el costo de las camas no utilizadas se repartirá entre los huéspedes.

Cuando concurrimos a una empresa que vende productos perecederos (frutas, verduras, lácteos, panificadoras, etc.), estamos pagando en nuestra compra aquello que eventualmente no sea vendido y deba ser desechado en pocas horas.

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17 comentarios:

Teresa Barrientos dijo...

La verdad debe consumirse en dosis personales. Lo que le hace bien a unos puede intoxicar a otros.

omar dijo...

Cuando la consumisión es demasiado alta en una casa de comidas, acá decimos ¿se rompió algo? jajaja

Guimaraens dijo...

Tengo la sensación que a partir de los años '80, la informática y el resto de la tecnología viene generando abaratamientos en casi todo lo que uno compra. Es tan lento que no se nota. Hay que ir a los registros para darse cuenta.

Julián Esquibel dijo...

Lo que más me sorprende de todo esto es que en un mismo avión haya personas que paguen precios tan diferentes entre un pasaje y otro. Esto es una verdadera revolución sin tirar un solo tiro.

Silvina Dri dijo...

En USA pasan cosas terribles pero como tienen las mayores fortunas del mundo, no se dramatizan tanto como si ocurrieran en otros lugares, excepto lo de las torres gemelas con las que han hecho una tragedia.

aníbal dijo...

¿Qué tiene que ver el primer párrafo con el resto del artículo?

ismael dijo...

A nadie le gusta pagar por un servicio que no le han prestado. Las empresas deben hacerlo para sobrevivir pero cuando encuentran estrategias para evitarlo ¡en buena hora!

alfonso lamas dijo...

Otra cosa que se reparte y paga entre los consumidores es la ganancia o plusvalía.

Mª Eugenia dijo...

¿Qué lleva colgando de la mano la figura de negro?

el poeta dijo...

Nos pasamos la vida pagando a nombre de fantasmas.

matute dijo...

Es un error vender todos los asientos al momento de la partida del vuelo porque es muy incómodo viajar parado.

Anónimo dijo...

Bajaron el costo pero viajás como en lata de sardinas.

cachito dijo...

Después mi esposa se queja de que no viaja...yo siempre le pago el pasaje, pero si ella no viene ya no es asunto mío.

teodosio dijo...

Si pagué el costo de las camas no utilizadas, aguanten un poco que ya vengo con más chicas!

morticia dijo...

La verdad dolorosa es que siempre pagamos demás. Es bueno saberlo por si más adelante montamos una empresa tradicional.

el feriante dijo...

Aquí y ahora está difícil para comprar productos perecederos. Algunos perecen antes de lograrlo.

álvaro noé dijo...

Estaba en el hotel y golpearon a la puerta.
-¿Quién es? - pregunté
-El conserje. Estamos repartiendo el costo de las camas no utilizadas en la noche de hoy.
-Vaya hombre, queda como propina.