miércoles, 10 de diciembre de 2008

«Déme dos»

Tener poder parece una vocación generalizada aunque no muchas personas trabajarían intensamente para conseguirlo y luego mantenerlo.

A todos nos gustaría poder ordenarle a los demás que hicieran lo que a nosotros nos conviene o nos gusta. Una imagen adecuada sería la del jinete. Hasta un niño de corta edad, puede montar un caballo —y con ciertos conocimientos—, hacerlo avanzar, retroceder, girar, caminar, trotar, correr, detenerse, caracolear, etc.

El inconveniente para realizar este sueño es precisamente que todos lo tenemos y que entramos en competencia para ver quien manda a quien. Pero el hecho es que la intención de tener poder está siempre presente en todos y que unos pocos logran que sus esfuerzos sean coronados por el éxito.

Como les he comentado varias veces, el dinero no es más que una mercancía sólo que puede ser canjeada por casi todas las demás. El dinero da poder a quien lo tiene porque le permite cambiarlo por cualquier otro bien (o servicio).

Esto nos lleva a una conclusión más: Vender es una forma de obtener poder puesto que cuando vendemos estamos entregando un bien que sirve para una sola cosa mientras que el otro (quien nos compra) nos está entregando algo que sirve para infinitas cosas. Quien vende entrega algo muy poco útil y recibe algo (el dinero) muy útil.

Como la publicidad siempre nos está estimulando para que compremos, lo que en realidad nos está proponiendo es que cambiemos algo muy útil (nuestro dinero) por algo casi inútil (un objeto o servicio).

Concretamente: Vender da poder y comprar quita poder.

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14 comentarios:

Ernesto Tu dijo...

Si, claro, pero si el dinero no se gasta (comprando) tampoco sirve para nada.

Crisantemo dijo...

Los vendedores son seductores, embaucadores, solapados, aviesos, engañosos, hijos de p, bueno, no, quizá no tanto.... jajajaja

Clara Heber dijo...

Comprar es más fácil que vender, por lo tanto debería ser menos rentable si hubiera justicia en esta Tierra.

Aurora dijo...

Como decía Woody Allen: Trata de comprar los servicios de un plomero un domingo de tarde a ver si es tan fácil comprar como tu dices.

Besitos

leticia armandugón dijo...

Tiene razón licenciado, pero amo salir de shopping con mis amigas.

coronado dijo...

¡Qué horrible debe ser ocupar el lugar de hijo menor en una familia de reyes!

felisberto dijo...

Vender da poder y comprar lo quita, estamos de acuerdo, sin embargo es mucho más lindo salir de compras que salir de ventas.

chechu dijo...

PROHIBIR LA PUBLICIDAD YA!!

mireya ovalle dijo...

Mi matrimonio no funciona porque siempre estamos compitiendo para ver quién se sale con la suya. Ninguno de los dos claudica. Es agotador pero también divertido.

el vendedor dijo...

No es así. El producto que yo vendo tiene usos muy variados. Le enviaré muestras.

magdalena promisquín dijo...

Me gusta comprar ropa íntima. Si por mí fuera, cada día usaría un conjunto distinto y por única vez.

martina dijo...

Todo lo que es mercancía puede ser canjeado por dinero. Quizás por eso se valore tanto todo aquello que no se puede comprar ni vender.

vanessa terragona dijo...

Odio a los vendedores de imágen, aunque todos, en alguna medida, lo somos.

lucrecia marconi dijo...

Gastar afloja la angustia, salvo en los espíritus retentivos.