domingo, 7 de diciembre de 2008

Madre hay una sola

Imaginemos dos nenes con sus madres. Uno llora porque siento el dolor propio del hambre y en cinco minutos cuenta con un seno lleno de leche tibia y deliciosa que le quita el dolor produciéndole por eso un enorme placer. El otro llora durante veinte minutos para obtener el mismo resultado.

Dada su corta edad, ninguno de los dos sabe del otro y por eso no pueden hacer comparaciones. Por ejemplo, el que tiene que llorar durante veinte minutos no sabe que hay otro pequeño igual que él que logra lo mismo con la cuarta parte de esfuerzo (llorar y soportar el dolor del hambre).

Como usted y yo ahora somos adultos, podemos entender que si estos niños hubieran podido saber del otro y comparar, se habrían enterado de que para uno las cosas son más sencillas que para el otro.

Se puede suponer que una mayoría de personas prefiere conseguir lo que necesita con la mayor facilidad posible y que una minoría de personas prefiere conseguir lo que necesita con la mayor dificultad posible.

Se puede suponer que así como existen madres que pueden atender el llanto de su niño en 5 minutos (mientras que otras no pueden hacerlo en menos de 20 minutos), también existen regiones, países, gremios, que exigen distintos grados de dificultad para obtener lo necesario para vivir (salarios, honorarios, ganancias) y que por eso las personas buscan dentro del planeta el lugar que más les conviene para radicarse y trabajar.

Los pequeños no tienen tanta suerte porque «madre hay una sola».

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22 comentarios:

Sergio Paternal dijo...

Muchos peruanos han tenido que irse pero aún no sé si nuestro país carece de oportunidades.

Karina Buzzetta dijo...

Los países subdesarrollados son madres mal alimentadas que casi no tienen leche para sus hijos.

Carlos Pergollini dijo...

Si un país me da lo que preciso siento que me ama y por eso lo amo yo a él. No me importa dónde haya nacido.

Braulio Jimenez dijo...

Yo quiero a mi madre por rápida o lenta que haya sido y en todo caso lo que haré después es amar la velocidad o la lentitud para poder ser coherente con mi amor hacia ella.

Brígida Muiño dijo...

Los tipos que rompen marcas son muy pocos y sirven para entender que no todos podemos lo mismo.

Vicky dijo...

Hizo bien en dejar claro que algunos queremos lo fácil y otros queremos lo difícil, porque existe el prejuicio de que todos queremos lo fácil, lo cual no es cierto en todos los asuntos. A mi me gustan los hombres complicados, x ej.

Enrique Ciancio dijo...

Nuestra cultura mercantilista ha convertido a la velocidad de respuesta como un atributo muy valorado. Es una estupidez que está de moda y nada más.

javier mas dijo...

Nuestra cultura entroniza la juventud, creo que es por ese motivo que se valora algo tan poco importante (salvo que estés manejando o atajando penales) como la velocidad de respuesta.

yamila paz dijo...

No entiendo bien qué quiere decir ud con lo de buscar distintos grados de dificultad para obtener lo necesario para vivir. ¿Se refiere a que hay personas con mayor capacidad de constancia e insistencia, más tolerancia a la frustración y que por eso la pelean más para conseguir lo que quieren? ¿O quiere decir que algunas personas no son aptas para conseguir lo que quieren de manera eficaz y por lo tanto se les atraviesan un montón de dificultades?

ruperto ons dijo...

Entonces los más débiles deberíamos tratar de vivir en el
1er mundo y los más fuertes podemos seguir acá sudaqueando.

yoel dijo...

Mi madre para todo era tan lenta, que contaban que para cambiarme siempre necesitaba los tres 10: 10 minutos para preparar las cosas, 10 minutos para proceder y 10 minutos más para limpiar y dejar las cosas en su lugar.

daniela castoriadis dijo...

Si esos niños hubiesen podido comparar, el de la madre lenta se habría agarrado tremenda bronca, sin saber que a la larga probablemente saldría beneficiado.

lucas prandi dijo...

Con la Mabel Lolo, los niveles de dificultad llegan a límites insospechados, pero al final el saldo es positivo.

pablo souto dijo...

Al contrario que la madre de Yoel, la mía era super rápida. Dicen que luego yo fui un niño hiperquinético porque mi vieja me transmitía los nervios de ese torbellino permanente que era ella. No sé si será así, igual la vieja es genial.

victoria lanús dijo...

Mi esposo me atiende en 5 minutos ¿tendrá que hacer terapia o es un hijo de puta egoísta nomás?

edmundo tálice dijo...

Cuando estás enfermo, necesitás conseguir las cosas fácil.

benito cámera dijo...

Estamos determinados, es muy difícil cambiar, la libertad es una ilusión.

Anónimo dijo...

"Madre hay una sola", y ya alcanza.

yéssica rabiña dijo...

Pero no tenemos que olvidar que el papá o los otros integrantes de la familia o amigos que interactúan de forma regular con el pequeño, también transmiten la realidad al niño, de una manera distinta cada uno. ¡Por suerte! Si no seríamos todos cuadraditos como cubitos Knorr.

un hijo traumatizado dijo...

Para que las madres no hicieran tanto daño habría que limitarles el tiempo de permanencia con el niño. ¿Quiénes serían los jueces? No sé, pero algo hay que hacer!!

gustavo pettingi dijo...

Mi tío era tan complicado que para atarse los cordones de los zapatos subía el cordón de la vereda.

soledad castro dijo...

Mientras los niños no comparan con lo que se hace en las otras casas o con cómo es la mamá de fulano, es una bendición para los padres.