
1) Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2) Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3) Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
En síntesis:
El amor es lo que sentimos por las personas o cosas útiles.
Observe que en 1) se justifica que alguien sienta amor “partiendo de su propia insuficiencia”, por lo tanto, el amor surge de nuestra debilidad, miedo, prematuridad.
De lo anterior se deduce claramente que una persona sin necesidades ni deseos, no necesitaría ayuda y por lo tanto no surgiría en ella el sentimiento de amor.
De lo anterior también se deduce que en nuestro idioma, el amor es un sentimiento utilitario, de conveniencia.
Como se indica en la acepción 2), es un sentimiento que se siente “procurando reciprocidad”, esto es, en forma de trueque, de toma y daca, de negocio.
Me parece digno de destaque un pequeño detalle que podría pasar desapercibido en la acepción 3) porque dice que es un sentimiento que se dirige “a alguien o algo”. Al incluirse un «algo» se reafirma el carácter utilitario del sentimiento pues está igualando a las personas y a las cosas.
Conclusión: La pobreza patológica puede afectar a quienes por alguna razón ideológica, desconocimiento o equivocación, piensan que el amor y la conveniencia están divorciadas.
Me animo a proponer una consigna que diga: “Amar es identificar y cuidar lo que nos sirve”.
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