lunes, 29 de octubre de 2012

La compra-venta natural y la cultural



   
Así como las mujeres en actitud reproductiva saben a quién seducir, los compradores que necesitan un proveedor saben dónde comprar.

En otro artículo (1) les comentaba la semejanza metafórica que existe entre el fenómeno comercial de la compra-venta y las relaciones sexuales.

El motivo expuesto para fundamentar esta analogía refiere a que cuando un comprador busca un proveedor para obtener lo que necesita comprar actúa como una mujer que desea ser fecundada por un hombre proveedor de espermatozoides.

Desde este punto de vista, el varón reacciona adecuadamente si puede descargar en la vagina de ella el semen que la fecunde. Este varón está desempeñando una actividad análoga a la del vendedor que entrega la mercadería que le fue solicitada por el comprador.

En la mayor parte de los casos las enfermedades aparecen y permanecen cuando el ser humano deja de cumplir las leyes naturales.

La cultura forma parte de la naturaleza y funciona como una segunda naturaleza.

Todo está bien cuando una y otra no detentan normas que se contradicen. Si esto ocurre y puesto que la naturaleza universal es indudablemente más poderosa, el ser humano que prefiera cumplir las normas culturales en desmedro de las universales se convierte en un campo de conflicto donde ocurrirá lo inevitable: él sufrirá las mayores pérdidas porque a mediano plazo, las leyes naturales terminan imponiéndose sobre las culturales.

La idea que contiene el párrafo anterior también puede expresarse diciendo: Cuando por cumplir los dictados de la cultura tenemos conductas anti-naturales, salimos perjudicados.

Retomando el eje temático planteado al principio, quienes tengan como medio de vida vender, aplican mejor su esfuerzo si solo mantienen informando a sus potenciales clientes sobre lo que ofrecen en vez de insistirle para que le compren. Al igual que las mujeres en actitud reproductiva, los compradores saben dónde comprar.

 
(Este es el Artículo Nº 1.714)

13 comentarios:

Efraín dijo...

Estoy de acuerdo con su planteo. Los consumidores sabemos donde comprar. No necesitamos que nos atosiguen; por el contrario, deseamos que se nos de la libertad de juzgar por nosotros mismos cual es el producto o servicio que más nos conviene.

Verón dijo...

No sé... yo me siento más segura cuando consulto con el vendedor. Sé que a veces resulto medio pesada, pero soy así. Me gusta preguntar y que me guíen o me sugieran.

Verónica dijo...

El comentario anterior, fue mío (Verónica) lo subí antes de terminar de escribir mi nombre.
Aprovecho para agregar que soy muy ansiosa y quizá por eso me calmo cuando el vendedor o la vendedora me dicen qué me conviene. Sobre todo cuando compro ropa.

Evaristo dijo...

Usted dice que cuando cumplimos sólo con los dictados de la cultura, tenemos conductas antinaturales. Puede que eso suceda, aunque al cumplir con los dictados de la cultura nos aseguramos que tendremos conductas normales, es decir, las seguidas por la mayoría.

Gloria dijo...

Se supone que instintivamente nosotras sabemos elegir con quién tener nuestros hijos; lástima que el instinto nos falle cuando elegimos con quien convivir.

Ingrid dijo...

En algunos casos lo que impone la cultura se opone o contradice con lo que nos impone la naturaleza, y más específicamente nuestra propia naturaleza, nuestros sentimientos, nuestros deseos. Ahí nos vemos en dificultades. Es difícil resolver. A veces sucede que cualquier camino que tomemos nos trae aparejadas dificultades y conflictos.

Norton dijo...

Algunas personas son tan culturales que parece que nunca pudieran sacarse la máscara que llevan pegada a la piel.

Graciana dijo...

De ahora en adelante, cuando compre manzanas voy a asociar que el verdulero descarga en mi vagina su semen, y que salgo embarazada de la feria.

Sofía dijo...

Así que los hombres cuando compran actúan siguiendo una matriz femenina.

Hugo dijo...

De lo que dice Sofía saco en conclusión que la sociedad de consumo es más responsabilidad de las mujeres que de los hombres.

Adela dijo...

Cierto Hugo, las mujeres en general compramos más que los hombres. Pero los hombres compran casas, autos, y las mujeres ropa, chucherías, cosas de menos valor.

Selva dijo...

Perdoname Adela, pero somos muchas las mujeres que decidimos la compra de una casa, un auto, un viaje. Cosas costosas e importantes.

Adela dijo...

Sí, pero si tenés pareja por lo general se te complica. Capaz que se les complica a los dos ponerse de acuerdo... pero a mí me parece que en general el que se impone en esas compras grandes y termina decidiendo, es el hombre.