viernes, 14 de diciembre de 2007

Neurotransmisores - Gragea Nº 30


Para ganarse la vida hay que entregar el doble de lo que se recibe, tratando de que lo que entregamos nos haya costado la cuarta parte de lo que vale para quien lo recibe.

Siempre, siempre habremos de ganar, aunque no sea en cada una de las oportunidades. Así como se puede perder una batalla pero ganar la guerra, algunas transacciones pueden dar pérdida pero lo que al final debe ocurrir es que salgamos ganando. Este objetivo no podría perderse de vista, aunque decirlo parece demasiado de Perogrullo.

Quien nos compra tiene que tener la sensación de estar haciendo un gran negocio, debe quedar conforme, contento, con ganas de repetir la experiencia. Para poder conciliar esta segunda premisa con la primera, se hace necesario que podamos comprar muy bien y que podamos ayudar con nuestra actitud a que la valoración que hace nuestro cliente sea especialmente alta.

La publicidad, el elogio, el entusiasmo, la convicción plena, la sinceridad, la energía y el oficio de vendedor son particularidades casi imprescindibles para que el fenómeno se de una y otra vez, como para que nuestros ingresos sean tan permanentes como las necesidades que nos obligan a trabajar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta parece ser una igeniosa (pero complicada) manera de decir algo así como que nuestros clientes deben tener la sensación de que nos compran a precios muy baratos pero en realidad nosotros le estamos ganando el doble de los que nos costó.

P.E. Vendo a 100 algo que mi cliente cree que vale 200 pero que en verdad a mí me costó 50. ¡Todos felices!

Anónimo dijo...

Eso de entregar el doble está bien, pero no siempre es el doble en aspectos materiales sino que lo que uno compra a veces le parece barato porque el precio es razonable y la atención es excelente.

A mi me gusta que me atiendan bien, que me respeten, que me asesoren, que me presten atención, que tengan buenos modales, que me dejen pensar tranquilo sin que me insistan para que "lo compre de una vez".

Anónimo dijo...

Tendría que agarrar un papel y un lápiz para hacerme un croquis y entender qué quiere decir esta gragea. Sé que debe estar bien, me parece que es ingeniosa pero es demasiado rebuscada para mí.

Lo que si tengo claro es que yo compro solamente algo que necesito y después de averiguar el precio en todos los proveedores posibles.

Si me atienden bien o mal, no me interesa mucho. Sólo pretendo que sea BARATO!