martes, 24 de junio de 2008

El burlador burlado

Anteayer comentaba cómo los gobiernos nos quitan silenciosamente nuestro dinero devaluando la moneda de curso forzoso que ellos controlan. Ayer iba más al detalle diciendo que los trabajadores pueden devaluar su productividad logrando así un incremento salarial por la vía indirecta.

Si es cierto que el gobierno nos aplica un impuesto sin decírnoslo mediante la devaluación, y si es cierto que el trabajador con su bajo rendimiento logra un incremento salarial disimuladamente, también es cierto que en este segundo caso los damnificados no son los dueños de la empresa donde se produce la devaluación laboral sino que los perjudicados son los propios compañeros.

En general las empresas evalúan la producción por sector y no por individuo. Cada sector suele contar con un equipo integrado por varios trabajadores. Los dueños esperan que cada equipo haga el aporte esperado y no les interesa si adentro del grupo hay personas que están explotando a otras.

Lo que logra directamente el trabajador que retacea su aporte es obligar a sus compañeros a realizar aquello que quedó sin hacer.

Es hasta gracioso ver cómo los compañeros así explotados suelen divertirse con estos abusadores porque suponen que su retaceo está perjudicando al empresario con quien es normal que siempre exista alguna reivindicación insatisfecha.

●●●

17 comentarios:

aurora dijo...

El dirigente gremial que tenemos en el taller con licencia sindical casi permanente, no solamente que me cae mal como persona sino que además me parece que es un típico vivillo.

jose dijo...

Este es el segundo trabajo que conozco en mi vida y acá pasa lo mismo que pasaba de donde me fui enojado porque me sacaban el jugo como a un limón a cambio de sueldos miserables. Si tengo que seguir así hasta que me retire, no sé si llego.

bartolome dijo...

Hoy es miércoles y ya tengo el cansancio de un viernes al final de la jornada. Ya tengo ganas de ir a beber cerveza y todavía falta un tiempo interminable. Yo tampoco sé si llego (al viernes).

miriam dijo...

El que organiza mi trabajo fue militar. Se comenta que le dieron la baja por exceso de brutalidad con los subalternos. Los hechos me llevan a pensar que puede ser.

raquel dijo...

Siempre hay que aguantar a alguien que se abusa con una. Mis padres lo hicieron mientras estuvieron vivos, ahora mis hijos y mi marido. ¿Qué puedo esperar de mi empleador? Estoy vencida.

manuel dijo...

Necesito un incremento salarial por la vía directa. Por la vía indirecta ya está agotado.

manuel dijo...

Necesito un incremento salarial por la vía directa. Por la vía indirecta ya está agotado.

raúl dijo...

¿Qué hace Neber Araújo secreteando con miembros del narcotráfico colombiano?

el sindicalista dijo...

El sector debe ponerse de acuerdo para disminuir la productividad de manera uniforme, no queremos que ningún compañero salga perjudicado.

soledad dijo...

Reclamo que el dinero resultante de la devaluación se vuelque en mejorar el alumbrado.

luis dijo...

En esta empresa satisfacen todas nuestras reivindicaciones y nos vemos obligados a robar sin argumentos.

eduardo dijo...

Antes tenía al enemigo enclaustrado en la oficina y ahora a usted se le ocurre bajármelo al taller!

mabel dijo...

Trabajo en un taller de costura y la compañera que retacea arruina todas las telas.

ramiro dijo...

Los compañeros del sector empaquetado evaluamos que a los del sector empresarial se los puede empaquetar.

wilder dijo...

En la escuela cuando tenía bajo rendimiento me bajaban la nota y encima mi madre me corría a escobazos. Ahora en el laburo las consecuencias del bajo rendimiento no son tan nefastas.

gloria dijo...

Me había engolosinado con eso de aumentar mi salario por la vía indirecta hasta que me echaron.

lina dijo...

El gobierno huía en helicóptero con nuestro dinero. Jack llamó a Bob y tomaron el helicóptero de la empresa. Con una automática le dieron a la hélice. El helicóptero del gobierno se estrelló en la selva hecho una bola de fuego. Cuando quicimos hacernos con el dinero ya era demasiado tarde.