martes, 19 de agosto de 2008

Tomates con «Trámite urgente»

Para ser productor agropecuario hacen falta muchos recursos (un campo, construcciones, herramientas, dinero para la compra de semillas, pesticidas, pago de jornales, etc.).

También hace falta tener vocación para trabajar en el medio rural. La actividad física es predominante. Quienes parecemos haber nacido para estar frente a un monitor de computadora, sólo disfrutamos del aire libre cuando nos tomamos unas vacaciones.

La naturaleza tiene sus reglas y esa tarea implica estar dispuesto a vivir según ellas. Los cambios de clima sólo pueden contrarrestarse con algún cambio en la vestimenta, pero pocas veces con un equipo de aire acondicionado. El resto de los seres vivos despliegan sus actividades y los seres humanos estamos en condiciones casi de igualdad con insectos, alimañas, depredadores, animales salvajes.

El tiempo en la actividad agropecuaria tiene un ritmo escasamente modificable. Los animales y los vegetales crecen y alcanzan el punto de comercialización en un determinado plazo sobre el que poco se puede hacer para lograr aceleramientos.

Además de la vocación específica para poder trabajar en ese medio, también es preciso contar con la paciencia que imponen esos ritmos naturales tan rígidos.

Claro que en esto empezamos a parecernos los que trabajamos en una oficina con los que trabajan en una hacienda: La ansiedad siempre genera pérdidas.

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15 comentarios:

victorica dijo...

Siempre despreciamos en mi familia a los familiares que vivían en el campo porque eran unos brutos, pero ahora la moda cambió y también el contenido de sus billeteras. ¡Qué simpáticos que resultan! jajaja

agueda dijo...

La paciencia sirve cuando no hay que competir.

carlos dijo...

En el campo tb se pueden hacer las cosas más o menos rápido. Hay gente lerda y veloz.

bruno curto dijo...

Lo más lindo del campo es poder convivir con las cosas como son.

martín dijo...

En la ciudad podés recurrir a más trucos para distraer la ansiedad pero cuando dependés de los ritmos de la naturaleza, el que se apura pierde.

adriana dijo...

Los adelantos tecnológicos nos van acostumbrando a la rapidez, por eso cada vez estamos más ansiosos e intolerantes.

paula dijo...

A los pollos no les respetan el ritmo de crecimiento.

sebastián dijo...

Una vez intenté prender fuego con dos piedras y casi me vuelvo loco!

lucía dijo...

A fuerza de tropezones estoy aprendiendo a pensar antes de comprar.

maristela dijo...

Una forma de no impacientarse es ir resolviendo una cosa por vez; mirar todo lo que falta por delante genera ansiedad y angustia.

efraín dijo...

Para ser productor agropecuario hacen falta muchos recursos$$$$$$$

carolina dijo...

Vivo rodeada de insectos y animales salvajes en la oficina.

helen dijo...

Para mí es más fácil tenerle paciencia a otras personas que a mi misma. No me soporto ineficiente, débil, triste, abúlica. Pero es lo que hay.

magela dijo...

Muchas veces piden personas proactivas para ocupar un puesto de trabajo, se ve que los empleadores no toman en cuenta lo fácil que se pasa de la proactividad a la insoportabilidad.

evangelina dijo...

Siempre que me pongo ansiosa corto la mayonesa.