jueves, 19 de febrero de 2009

Banqueros solidarios

La moral es un código de buenas costumbres que suele ser más imperativo que las leyes legisladas por los gobernantes.

No paro de comentar con ustedes cuánto necesitamos ser amados por nuestro grupo de pertenencia.

Si entre «mi gente» existe la costumbre de ser solidarios, generosos, desprendidos, participativos, yo tendré que cumplir con esa norma porque la sentiré como más imperativa que las propias leyes del país.

Hay un precepto que dice: «Quien conserva lo que no va a usar, roba».

Cuando mi grupo de pertenencia sostiene este principio, estaré moralmente obligado a no ahorrar porque el ahorro es una forma de conservar algo que no sé si podré usar (dado que puedo fallecer).

Si no se puede ahorrar, entonces no se podrán comprar bienes costosos o, por el contrario, tendrán que comprarse apelando a una financiación.

Pero observemos que esa financiación es el producto financiero más rentable que poseen los bancos.

Si usted fuera banquero, ¿no trataría de que sus clientes fueran tan solidarios que no pudieran ahorrar para autofinanciarse la compra de una casa, por ejemplo?

Observemos que paradójicamente, en casi todo el mundo las personas generosas, solidarias y moralmente obligadas a no ahorrar pertenecen a ideologías «de izquierda», pero su filosofía de vida beneficia el negocio de los banqueros que pertenecen a ideologías «de derecha».

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21 comentarios:

Margarita dijo...

Nunca pude saber qué diferencia hay entre moral y ética. No son lo mismo?

Gladys Marizcurrena dijo...

Para mí la ética vendría a ser algo así como el estudio de la moral. Como si fuera la parte teórica de una práctica.

La ética vendría a estudiar que está bien y qué está mal, para que luego se convierta en principios morales, es decir, en normas, costumbres.

Wenceslao Cardozo dijo...

No me parece muy feliz la idea de poner a una mujer muerta como ejemplo de alguien que hipócritamente dice apoyar a los pobres.

Damonte dijo...

Cómo logró meter tantos razonamientos en tan poco espacio. Más de uno no se lo va a entender.

Félix Gomensoro dijo...

Esto que dice es insólito!!!

Según usted los que somos solidarios porque odiamos el egoísmo, le estamos haciendo el juego a los avaros y mezquinos?

No sé si agradecerle el dato o insultarlo.

Opto por lo primero, sólo porque soy educado.

Lucía Gracia dijo...

Yo sí creo que los pobres somos pobres porque a los ricos les conviene. Nunca había salido del plano de la suspicacia, pero ahora usted nos da un argumento muy sólido con datos concretos.

Heli Denegri dijo...

No me gusta malquistarme con nadie. Hasta los desacuerdos con gente conocida me dejan mal por varios días.

Ivana Bell dijo...

Vaya si será más importante la costumbre (moral) que las leyes del país. Nunca tengo nada que hacer con la policía o los jueces, pero estoy permanentemente bajo la supervisión de mis padres que son más que policías y jueces.

diana dijo...

La solidaridad no pertenece a ninguna ideología, puede ser una cualidad del ser humano.

Margarita dijo...

Bastante traído de los pelos todo esto Licenciado. De todos modos hay que aceptar que sus ocurrencias son muy originales.

grafito paredes dijo...

La solidaridad no es patrimonio de la izquierda.

Yliana Pereyra dijo...

La caridad, que era lo que practicaba la princesa Diana, es una conducta típicamente de derecha. No busca transformar nada en profundidad, sólo meter parches para que todo siga igual.

Roque Insaustti dijo...

Ser de izquierda y vivir en un sistema capitalista hace que no puedas practicar la coherencia. Las conductas de rebelión aisladas, al menos desde el punto de vista práctico, no tiene resultado. Las posturas que pueden tener sentido dentro de un sistema marxista, conductas que apunten a apoyar objetivos concretos de una sociedad, quedan vacías cuando se adoptan meramente por una cuestión ideológica, sin que sean parte de un proyecto global.

Casualdo dijo...

Ahorre, que igual lo van a usar sus herederos.

Doroteo Dalmácigo dijo...

La moral es un código que se lleva hasta en el genoma, pero junto con la moral también llevamos nuestras pasiones e instintos. El ser humano vive siempre en estado de tensión.

Alberto Risso dijo...

Acá en Bs. Aires se puso de moda la mini cuota. Destinando un 20% de un sueldo promedio, mediante minicuotas, te equipás una casa. Claro que no ahorrás pero podés resolver todo en un día.

Ismael dijo...

Entre mi gente acostumbran a ser individualistas, egoístas, tacaños, solitarios...me desterraron sólo porque compré un libro de Bertold Brecht.

Tatiana M. dijo...

Imagine que nos deshiciéramos de todo lo que no usamos o de lo que pudiésemos prescindir. Si se decretara eso en mi país (Uruguay), en poco tiempo todo el mundo tendría vivienda y muchos auto, todos andarían bien vestidos y se llenarían unas cuántas heladeras. Y después qué. Se necesitan fuentes de trabajo de calidad, para mantener el nivel de vida que podríamos adquirir fruto del reparto. Y para acceder a trabajos bien pagos se necesita educación. ¿Pero quién hará los trabajos mal pagos, si queremos justicia social?

Magdalena Helguera dijo...

No se puede pensar en el desarrollo de un país si el enfásis se pone en el individuo. ¿Cómo hacer para priorizar la comunidad sin caer en la tiranía?

Mario Delvoto dijo...

Si será importante el grupo de pertenencia. Cuando te dan la espalda te sentís acabado, igual a un lobo que hechan de la manada.

Elton Moretto dijo...

Si por algo no paro de odiar a la derecha es porque siempre nos termina cagando, hagamos lo que hagamos nosotros. Es una condena insufrible de vivir.