martes, 10 de febrero de 2009

Cimientos desechables

Hace 12 años mandamos hacer una cabaña que nos tenía enamorados a mi compañera y a mí porque cumplía todos nuestros sueños.

Ubicada a metros del Océano Atlántico, es muy rústica y sencilla. Por ejemplo, el techo es de una fibra vegetal que crece en la zona, ideal por sus cualidades térmicas y sobre todo por cómo amplifica el sonido de la lluvia.

Algunos inconvenientes con esta vivienda nos llevó a consultar con una arquitecta sobre un posible reciclaje. Ese techo requiere un continuo tratamiento contra plagas y sobre todo para disminuir al máximo su capacidad combustible. Por este mismo motivo, el seguro contra incendio tiene una tasa muy elevada. Por su misma precariedad, es casi imposible protegerla contra robos.

El diagnóstico profesional fue desalentador. El techo no se puede sustituir por uno mejor porque éste es más pesado y no sería sustentado ni por las paredes ni por los cimientos. La única solución es desarmarla y construir una casa nueva desde cero.

Esto nos hizo recordar otras vivencias parecidas porque tienen en común el haber construido ideas, creencias, mitos y convicciones basados en la omnipotencia que sentíamos cuando aún no habíamos tenido suficiente contacto con la realidad.

En términos más económicos, cuando hay que volver a empezar de cero se produce un cierto retroceso (pérdidas) que pueden evitarlo aquellos jóvenes menos afectados por el idealismo.

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24 comentarios:

Andrea Souza dijo...

Esto me recuerda a mi hermano que no quiso terminar sus estudios básicos y ahora quiere conseguir trabajo y se quiere matar porque se lo reclaman.

Karina Carcavallo dijo...

Ud siempre insiste con que la muerte esto y la muerte lo otro. Para qué hacer tantas previsiones entonces. Póngase de acuerdo hombre!

Montserrat Beca dijo...

Voy a decir la única cosa que puedo decir a favor de los psicólogos. A veces vale la pena un diagnóstico vocacional porque yo podría haberme evitado estudiar 3 años en una carrera que no me gustaba nadita.

oliverio farro dijo...

Mi estrategia es diferente. Yo digo que hay que tener siempre una buena capacidad de ganar plata y después permitirse ir para adelante y para atrás toda vez que sea necesario, sin lagrimear.

gastón martínez dijo...

Últimamente estoy escuchando a mucha gente de mi confianza que opina favorablemente sobre la opinión de los más viejos. Los jóvenes sabemos mucho y tenemos opiniones respetables, pero los grandes también tienen algunas ideas que pueden servir. Desoirlos de plano puede ser una necedad.

Macarena Guzzo dijo...

Sueño con tener un rancho así, bien cerca del mar, que se oiga el murmullo eterno de las olas, que siempre haya ese olorcito a agua salada, el ruido de las aves, el agitarse de la vegetación, ningún ruido de motor y bocina. Probable que algún día...

Vicente dijo...

Ese pobre tipo no logra desconectarse. En semejante paraíso con una portable es un desatino antiecológico.

crisanto moreno dijo...

Esto de la vivienda precaria me recuerda sobre que cuidarse la salud de joven es como tener unos buenos "cimientos" para la vejez.

cándido destri dijo...

Con mi esposa comentamos a veces que ahora vivimos a escasos 15 minutos de nuestro lugar de trabajo. Si hiciéramos la que hacen en otros países, que viajan 90 minutos de ida y otros tantos de retorno, podríamos vivir todos los días en un paraíso.

silvestre dijo...

No tiene ninguna relación pero igual pienso en que ahora no tengo ningún seguro de vejez y no se si no me habré dejado estar demasiado.

Marcel dijo...

Los mejores polvos de mi vida me los eché con la lluvia sobre un techo liviano.

germán indalecio dijo...

Hay una solución mucho mejor que todo eso: Casa rodante. Y si no les da la pasta, carpa!

Ildefonso Macri dijo...

Salir a cenar es lindo y cuesta dinero. Ir al teatro es lindo y cuesta dinero. Tener ilusiones es lindo y cuesta dinero. Me hice entender así?

iris rosas dijo...

Karina, sabés cual es el problema con la muerte sí y la muerte no que plantea el doc, que por ahi tenés la mala suerte de vivir muchos años y te convertís en una vieja desgraciada con ganas diarias de matarte .

Brujilda dijo...

Esa cabaña está para pasarla de película en verano.
Como vivienda de todo el año habría que pensar en construir una con mejores cimientos. Todo está en saber lo que se quiere y cuánto se está dispuesto a invertir.

Lucrecia dijo...

Volver a empezar de cero es una idea que siempre me pareció tentadora. Sin embargo ahora caigo en la cuenta de que en realidad no es posible, porque no te podés deshacer del pasado como si fuera una mochila.

Caorsi dijo...

Una persona que tiene ideales y los persigue, acepta las pérdidas porque le interesa más lo que quiere conseguir. Las que deben ser difíciles de aceptar son las pérdidas materiales para los materialistas, porque no hay nada más allá que sirva de motivo.

Mª Eugenia dijo...

Cuando hablan de materialistas y de idealistas ¿es desde el punto de vista filosófico?

garfio dijo...

El mundo es de los que se la creen. Es de los que se creen omnipotentes.

grafito paredes dijo...

Las cosas más bellas de la vida no acceden al seguro.

Osvaldo Lambrú dijo...

Lo que tienen que hacer es construir un galpón de material con una sola entrada y ponerle aire acondicionado. Nada más seguro. Si quieren ruido de lluvia: la vieja y querida chapa acanalada ¿qué es eso de fibras vegetales que amplifican el sonido de la lluvia? mmm...suena a paco.

Olga dijo...

Esta alegoría o parábola o lo que sea no me queda nada clara. Ud está diciendo que los idealistas están condenados a volver a empezar? Que la gente con los pies sobre la tierra, arranca y sigue derecho?

Hugo Fasciolli dijo...

¿Qué es esto? Un llamado a los jóvenes para que no sean idealistas ¿O les está pidiendo que sean idealistas y realistas al mismo tiempo?

Gregorio dijo...

De jóven es necesario tener adultos cerca que te ayuden a ver la realidad. ¡Claro que no se puede ser jóven y al mismo tiempo tener experiencia! El problema es que los jóvenes no quieren escuchar a los que ya la vivieron. Los viejos hoy estamos desprestigiados, ser viejo es una mala palabra.