martes, 17 de febrero de 2009

Los buenos matamos a los malos

Por razones de economía, las sociedades tenemos que alcanzar ciertos objetivos con el menor gasto posible (en dinero y tiempo).

Los objetivos más importantes son lograr que los habitantes estén muy motivados para trabajar con entusiasmo y que la convivencia entre ellos sea pacífica.

Si se cumplen ambos objetivos, los gobernantes de turno podrán cobrar muchos impuestos porque los pobladores serán ricos y dóciles.

Uno de los medios más eficaces y económicos para lograr esos objetivos es la popularización de relatos (cuentos, películas, obras de teatro) cuyo mensaje eduque masivamente en esos valores (laboriosidad y docilidad).

La historia de Jesús de Nazaret quizá sea el relato más cargado en moralejas, sugerencias, enseñanzas, concejos, recomendaciones y sobre todo, logra establecer una diferencia entre el bien y el mal accesible hasta para un niño.

Pero a veces «lo barato sale caro». Esta historia marca con tanta nitidez la diferencia entre lo que es bueno y lo que es malo, que también instala en la mente de los lectores un criterio confrontativo (buenos contra malos) que disminuye la actitud pacífica de los ciudadanos (intolerancia) y como consecuencia, también desciende el entusiasmo productivo y contributivo.

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24 comentarios:

Adelaida Monterroso dijo...

Usted tiene la habilidad de exponer temas muy vastos en muy pocas palabras y eso me convence rápidamente, pero le confieso que me surge la duda si no estará dejando afuera aspectos importantes. Yo por lo menos no sé darme cuenta de lo que falta. Sólo se darme cuenta si lo que aparece está bien o está mal.

El mío es un comentario sin mucha importancia pero se lo quería decir.

Miriam Clavel dijo...

Conozco la palabra "maniqueo" para definir a quien sólo entiende de valores extremos (blanco y negro, bueno y malo).

Son o somos personas muy drásticas, categóricas e intolerantes.

Yo creo que soy bastante así.

Adalberto Curbelo dijo...

Como gran consumidor de cine, televisión y novelas, puedo decirle que tengo muy pocas dudas sobre lo que es bueno y malo.

Graciano Costello dijo...

Usted menciona el tema de la economía y me parece que la violencia es un método muy económico y por eso se usa con tanta abundancia.

José Ramón dijo...

Es tan exigente toda la leyenda cristiana, que a mi me desanima, ¿qué quiere que le diga?

No tengo ganas ni de empezar a ser solidario.

Cleovaldo dijo...

La inteligencia es un órgano sensorial muy torpe que registra datos con mucho grosor. No afina nada. Enorme o diminuto, hermosísimo o espantoso, imprescindible o absolutamente inútil. La historia de Jesús no hace más que adaptarse a ese ser humano.

Jorge Mario Leites dijo...

Los deportes organizados en ligas establecen un marco en el que estas tensiones circulan con el menor daño posible, pero coincido que en sí misma la bipolaridad es generadora de fricciones peligrosas y en el mejor de los cosos, desagradables.

Dolores Fimetta dijo...

En el cine, mi predilecto en mostrar estos extremos "bueno-malo" es Tarantino. Maravillos!!!

Maitena dijo...

Según Woody Allen, las buenas duermen bien por las noches y las malas disfrutan mejor del día entero.

Albano dijo...

Conozco a alguien que se llama Jesús Moraleja y no se si éste es el apellido o un segundo nombre. No quiero pensar lo que le habrán pedido a este hijo de padres tan sugerentes.

Carmen Rijo dijo...

Hasta donde sé, Jesús fue alguien que rechazó todo tipo de fanatismo. Sus enseñanzas trascienden la religiosidad. No es necesario creer en Dios para entender que sus enseñanzas trasmiten valores de gran valía para toda buena persona.

Atilio dijo...

Cuando Jesús fue arrestado, algunos de sus fieles seguidores quisieron emplear la violencia para defenderlo pero él se puso. Claro que una cosa es lo que se cuenta de él y otra muy diferente es de qué manera hoy utilizamos sus ideas.

Diana dijo...

Se puede distinguir entre el bien y el mal.
También se puede integrar la tolerancia como valor, y no pretender actuar de jueces en todos los órdenes.

Diana dijo...

Se puede distinguir entre el bien y el mal.
También se puede integrar la tolerancia como valor, y no pretender actuar de jueces en todos los órdenes.

fiscalito dijo...

La confrontación es flor de negocio.
Qué se juega en los partidos de football, qué hacen los comentaristas, qué hacen la mayoría de los políticos?
Confrontar, criticar, y competir para ganar a cualquier precio.

Angelito dijo...

Usted tiene a Jesús de Comodín, vaya preparando los argumentos para su proximo encuentro.

Eduardo Tejeira dijo...

Excelente el artículo de hoy. Siga trabajando, es muy valioso el estímulo que nos proporciona para reflexionar sobre los temas más importantes para el ser humano.

Ruperto dijo...

A un niño de dos años no se le puede andar con sutilezas. El "sí" y el "no" tienen que ser bien claros. El problema es que a menudo seguimos toda la vida con el mismo esquema.

Catalina Ordóñez dijo...

Los que se creen buenos y dueños de la verdad son los más peligrosos. Es difícil tener convicciones, defenderlas y al mismo tiempo mantener siempre un espacio para la duda.

Rafael D. dijo...

Para mi mujer y frente a mis hijos, yo soy el malo. Y todos esperan a esta altura que yo cumpla ese papel. Las consecuencias han sido las que ud describe: confrontación y pérdida del entusiasmo.

Christian dijo...

Se critica mucho a nuestros jóvenes pero tenemos que reconocer a su favor que no son dóciles como lo éramos la mayoría de nosotros.

Lucía A. dijo...

El mensaje cristiano no propone confrontar al enemigo, sino perdonar y poner la otra mejilla. Permitir el avance del enemigo ¿en qué momento se convierte en pecado? ¿tolerar la injusticia es compatible con el amor?

Nahuel dijo...

Los que quisieron concertar en lugar de confrontar, se adelantaron a su tiempo.

Jaime Uzal dijo...

Desgraciadamente la industria armamentista hace que la guerra no sea tan desfavorable.