sábado, 20 de junio de 2009

El rechazo original del ser humano

Nos llama la atención que nos cuesta hacer ciertas cosas que parecen fáciles.

Por ejemplo, ¿por qué me cuesta tanto invitar a tomar un café a mi compañera de trabajo?

Si quiero invitarla es porque ella tiene algo que yo necesito, no sé si ella querrá dármelo, quizá quiera dármelo pero sólo a cambio de algo, en este caso no sé si ese algo yo lo tendré y lo que es peor aún, ¿cómo me sentiré si ella rechaza mi invitación y además se burla de mí?

Al consultarlo con un amigo de confianza seguramente él me alentará diciéndome: «Lo peor que te puede pasar es que te diga que no», con lo cual se supone que todo es más sencillo de lo que yo puedo ver.

Pero en este caso, mi amigo se equivoca.

Mi inhibición surge porque el inconsciente (encargado de nuestras inhibiciones) me recuerda que alguna vez quise casarme con mi mamá, ella me rechazó, me hirió en el amor propio, más tarde reconocí que fue un vergonzoso intento de transgredir la prohibición del incesto y que nunca más haría una cosa parecida (como es invitar a esta compañera de trabajo a tomar un café ahora que volví a enamorarme como me enamoré de mi mamá).

Y lo mismo vale para pedir un empleo, para hablar en público, para reclamar que nos devuelvan lo que prestamos y todas esas pequeñas grandes cosas que empañan injustamente nuestra calidad de vida.


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14 comentarios:

cintia dijo...

Ya tengo 22 y todavía me cuesta mucho decirle a un chico que quiero estar con él. Tengo una gran admiración por mi padre y es probable que una cosa se relacione con la otra.

Gracias y adelante!

Un beso a todos.

Félix dijo...

Una vez, sólo una vez, hice una broma un poquito alcoholizado a una chica y se puso tan agresiva que desde entonces me cuesta mucho aproximarme a otra. Espero que alguna intente seducirme muy claramente y ya me imagino que será alguna que no me guste.

Lic. Américo Pando dijo...

Que el inconsciente sea "el encargado de nuestras inhibiciones" no significa que sea el único que las provoca. Quizá sea el más efectivo por lo desconocido.

Néstor dijo...

"Valiente!" "Lo peor que te puede pasar es que te diga que no" ¡Justamente! Es lo PEOR que me podría pasar.

Diego Mattos dijo...

Yo tampoco sé por qué está tan caro el café.

Lola dijo...

Tranquilícese! lo que ella quiere está entre sus piernas.

Marisa Fonte dijo...

Las cosas fáciles son las que más me cuestan. He tomado decisiones importantísimas a lo largo de mi vida, llevada por un impulso que se me imponía como una certeza. Decidir qué pantalón he de comprarme, en cambio, me cuesta un montón de idas y vueltas.

Clarisa dijo...

Estoy de acuerdo con ud en que el Edipo acarrea muchos males que nos molestan toda la vida. Es raro que no haya nadie investigando otra forma de organizar la sociedad. Bueno, más de uno debe estar pensando en eso, pero no los conozco.

Marina dijo...

Entonces las personas desinhibidas ¡¿fornicaron con sus padres?!

Anónimo dijo...

¡Ese nenito me conmueve! Espero que sea sólo mi instinto maternal...

Sandra dijo...

Si se burla de ud va a ser un momento excelente para cortar por lo sano.

Mílcar Moreno dijo...

¡No le va a pedir casamiento, sólo se trata de ir a tomar un café! ¿Para qué dramatiza las cosas?

Pequeño Joe dijo...

El amor es ciego, por eso lo que parece sencillo de ver, uno no puede verlo.

Sarita dijo...

Lo peor que le puede pasar es que su amigo le gane de mano.