martes, 24 de marzo de 2009

El capitalismo comunista

El capitalismo se basa en la idea de que los bienes de producción son de los particulares (propiedad privada de tierras, máquinas, industrias, comercios, servicios), sin perjuicio de que los estados puedan también ser agentes económicos. El gran rector de lo que suceda en el plano económico es el mercado, es decir, que la oferta y la demanda irán fijando en cada momento y lugar cuánto valen los bienes, los servicios, la mano de obra.

El comunismo se basa en la idea de que los bienes de producción son de los estados (no existe la propiedad privada excepto en los bienes de uso personal). No hay leyes de mercado porque todo está regido centralmente por quienes ejerzan el gobierno y determinen las políticas que los funcionarios (empleados del estado) harán cumplir.

De los países hispanoparlantes, el único que tiene un régimen comunista es Cuba. En todos los demás predominan los criterios capitalistas. Los diferentes gobiernos de turno tratan de atender lo mejor posible los problemas sociales que causa esta forma de organizarnos en el plano económico.

Podría decirse que un buen sistema sería aquel que combinara lo mejor de cada uno. El sistema capitalista es bueno produciendo riqueza pero malo repartiéndola y el sistema comunista es bueno repartiendo riqueza pero malo produciéndola.

De los dos parece que el que podría recibir un tratamiento con mejores resultados es el capitalismo porque lo que tiene para mejorar es la forma de repartir lo que genera. No soy tan optimista con el comunismo porque no imagino a un ser humano motivado para producir algo que no sea para él.

Quizá muchos piensen como yo porque el comunismo sólo está instalado en la convivencia de once millones de personas (Cuba), mientras que los demás 441 millones adhieren al capitalismo (sólo me refiero a los hispanoparlantes).

Otro dato: Observen la historia de la humanidad y verán que la mayoría de las matanzas fueron provocadas porque las víctimas no quería entregar su propiedad privada.

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27 comentarios:

Daniel dijo...

Lamento decepcionarte, mi querido Fernando, pero de los 446.000.000 que tu hablás, por lo menos el 99% no piensa , y por eso vota a los capitalistas, en una forma poco DEMOCRÁTICA de elegir a sus autoridades, las que hoy se venden por televisión como un perfume o una hamburguesa. Luego, sufragar significa para casi todos ellos, elegir entre propagandas más o menos lindas, entre candidatos que le ofrezcan un buen color o un buen peinado, sin parar mientes en conceptos y programas, incluso, los que votan a la izquierda. Creo que era mejor cuando el candidato se paraba arriba de un cajón a hablarle a sus seguidores, dependía más de lo que decía que de lo que parecía.
Concordamos sin embargo en que hay que ir hacia una combinación de modelos, que haqgan realmente un mundo mejor, pero quizá esto ne se logre sin aceptar que la polarización capitalismo - comunismo es un poco limitada, pues hay otras formas de ver la vida y la economía. Tomalo como un aporte más y no como una crítica destructiva.

Florencia Fornega dijo...

Es muy difícil para los curiosos de a pie saber de verdad cómo son uno y otro sistema porque son tantas las cosas que se dicen con doble intención que habría que vivir un año en cada lugar para tener una idea más o menos acabada.

Clarisa Sardelich dijo...

Yo me siento cómoda odiando el capitalismo y me preocupa muy poco saber qué hay de verdad en todas mis creencias. Estoy feliz así y a nadie perjudico con esto.

Ivana Patrón dijo...

Lo que nos está faltando es que en el colegio nos enseñen más sobre cómo funciona todo esto, porque algo habrá de cierto como para que una por lo menos tenga una idea y no se la pase pegando siempre fuera del clavo.

Ana Colombano dijo...

El argumento final a favor del capitalismo me parece muy revelador. Nunca había pensado en él pero en lo que es personal puedo llegar a matar defendiendo lo que es mío (personas u objetos).

Germán Aparicio dijo...

Lo que no entiendo es porqué usted se limita a las poblaciones hispanoparlantes solamente. Supone acaso que existe alguna correlación entre el idioma y la idiosincracia?

Querubina Caro dijo...

Nunca podré ser capitalista por la sencilla razón que no puedo entender esas famosas leyes del mercado. Me parecen tan caprichosas que hasta me ponen malhumorada.

Nicolino Brugnoni dijo...

Estoy casi seguro que a los cubanos les va mal. Es decir: peor que a todos los demás.

Zulema Antía dijo...

Bueno, pero los comunistas, por más comunistas que hayan sido, no se dejaron invadir por los nazis porque también defendieron la propiedad de su territorio.

Chocker dijo...

Me he acostumbrado a buscar hasta en los más mínimos detalles para encontrar dónde está "su ironía nuestra de cada día". Esta vez me costó más pero la encontré: Un Rolls Royce con la bandera comunista. ¿Acerté no?

Laura Paolillo dijo...

A mi me molestan tanto las diferencias que me gustaría probar si se pudiera con un sistema comunista donde no haya ricos y pobres.

Clovis F. dijo...

El gran sinsentido del comunismo es que es ateo.

Rosalía Morisio dijo...

El capitalismo, es el único sistema que reconociendo la naturaleza "racional" y la "libertad" como exigencia de ésta, se fundamenta en la
relación existente entre la inteligencia, la libertad y la
supervivencia del hombre.

Anónimo dijo...

En primer lugar hay que decir que no necesariamente el comunismo supone la propiedad estatal absoluta. Marx lo planteo en la medida que el estado puede ser representante del interés de toda la sociedad, como persona pública. Pero la experiencia ha demostrado que cuando eso se quiso aplicar las necesidades públicas se vieron mediadas por la intervención de la administraciín burocrática y llevó al fracaso al sistema, además de otros aspectos relativos a la ética y a la libertad personal que impulsaron a la gente a repudiar el régimen. Pero esro no supone que el capitalismo sea maravilloso por el contrario sigue siendo una lacra y hoy poy hoy las circunstancias exigen del discurso político una mayoe sensibilidad ante las necesidades del conjunto de la sociedad. Por otra parte, actualmente, la abolición radical de la propiedad privada en Latinoamerica sólo puede efectivizarse mediante la violencia lo que determinaría una verdadera guerra civil a nivel continental cuyas consecuencias la gente, los pobres y los ricos, no están dispuestos a afrontar porque ya son consecuencias conocidas, más tragedia , más dolor y más pobreza para los más débiles.

Roberto Martínez dijo...

Me parece un interesante punto de vista, como siempre. No había pensado lo de las matanzas, pero es cierto, aunque podría usarse como argumento incorporar al comunismo para evitarlas. Atenti.

Susana dijo...

Me parece que eliminó de un teclazo a la mitad de la población cubana.

Isabel Píriz dijo...

Ud no puede imaginar a una persona motivada para producir algo que no sea para él. Esa es una limitación suya. Lamento que no lo pueda imaginar. Es entendible porque la ideología también se mete con la imaginación. De las múltiples maneras de ser feliz, el capitalismo pone el acento en "tener" y no en "ser".

Alberto Asiaín dijo...

El propietario del territorio de una nación es el Estado. Por lo tanto el territorio nacional no es propiedad privada de nadie y lo es de todos los habitantes que viven dentro de sus límites.

una maestra dijo...

Dado el nivel de evolución de la especie humana, creo que nos es más fácil producir que repartir. Le pongo un ej. bobo: es más fácil que un niño produzca un dibujo a que preste sus colores.

Clara Yepes dijo...

Si el sistema comunista fuese malo para producir riqueza Rusia no habría podido salir del régimen medieval en el que estaba instalada y convertirse en potencia mundial.

Omar Cuello dijo...

Prefiero ser empleado del Estado a ser empleado de los dueños del circo que esté de gira.

Ciro dijo...

Ahora resulta que la culpa de las matanzas la tienen las víctimas. No es el imperio invasor, son los que defienden su tierra.

Romualdo Ingenieros dijo...

Si hay un 1% que piensa, algo anda mal. No puedo pensar que el 99% de la población sea infradotada. ¿No será que la falla parte del sistema?

Sarita dijo...

Mejor que el capitalismo no reparta lo que genera. Alcanza con todo lo que ha repartido hasta ahora. (¡Y después se quejan de la violencia y la falta de seguridad!)

Raquel dijo...

Los ministros de economía están bastante limitados en su gestión, porque el gran rector es el mercado, un monstruo sin cabeza.

Lucia dijo...

Existe una propuesta para cambiar los actuales sistemas financieros y politicos que rigen el mundo, y es la aplicacion del metodo cientifico a estos sistemas, ya que el metodo cientifico ha logrado grandes avances en la tecnologia y en la medicina. Hechenle un vistazo al movimiento "ZEITGEIST" www.zeitgeistmovie.com y www.thezeitgeistmovement.com tal vez no sea la mejor solución pero nos pone a pensar para generar propuestas, ya que la economia mundial se esta colapsando con esta crisis y quien sabe que nos espere. Saludos!

HOLA dijo...

Estimado Fernando Mieres.

Así que entré a su blog y leí El capitalismo comunista. Y para no hacer circunloquios, pues lamento decepcionarlo con varias precisiones que quisiera comentarle con mucho respeto. La primera, que en Cuba no existe el comunismo. Si bien existe un partido único llamado Partido Comunista Cubano que al igual que la antigua URSS, sostenía la idea del comunismo como meta final del ser humano en lo político, económico, social y cultural, establecía (y en Cuba aún lo sigue precisando), que el socialismo es el paso preparatorio y anterior para llegar a esa aspiración llamada comunismo. De manera que decirse partido comunista es decirse que realiza acciones para convertir en comunista a un país, no que represente de facto a un país comunista.
Por otra parte, el comunismo de Cuba nunca (y lo digo con toda seguridad científica, esta hipótesis podría ser considerada ley -aunque sabemos que son escasas las leyes sociales, además de la Ley de hierro, esta podría ser otra-), nunca ha sido plenamente alcanzado, precisamente porque el comunismo no defiende la idea del Estado (y esta es la segunda gran precisión que Usted debe tomar en cuenta), sino justamente lo contrario, es el Estado el que desaparece con la llegada del comunismo real, el cual por cierto nunca se ha dado en la historia contemporánea y Cuba no es la excepción (ni aún existe comunismo real en Corea del Norte).
De esta manera, si bien hay grandes trazas y en muchos aspectos puntos consolidados de comunismo, en la práctica de la vida cotidiana de Cuba este país no es en sentido estricto comunista aunque quiera autoproclamarse como tal. Antes de ser comunista Cuba es socialista, porque el socialismo organiza de manera centralizada la economía, no el comunismo, el cual –el comunismo-, precisamente descentraliza la economía y la distribuye entre todas las organizaciones sociales regionales y sobretodo especialmente las locales.
Pero todavía aún más, antes de ser socialista Cuba es antiimperialista y nacionalista. El antiimperialismo antiestadounidense se exacerba para mover el foco de atención del enemigo interior en casa (Fidel y Raúl), para enfocarlo hacia E. U.: el imperio que ataca desde el exterior a todos los cubanos. Así es como el antiimperialismo nacionalista nutre al socialismo, buena estrategia histórica, ¿no cree? El régimen de vida, de política y de economía en Cuba es socialista, es decir se identifica precisamente con la idea del Estado centralizado (el comunismo es todo lo contrario, la abolición no violenta del estado -el anarquismo por su parte, es la abolición violenta y tajante del Estado sin pasar por el socialismo-). Entonces, justo antes de que un país sea comunista debe ser socialista, entonces Cuba no ha sido comunista precisamente porque nunca le ha interesado a Fidel perder su poder y porque ha fortificado históricamente el autoritarismo centralizado que ahora tiene como régimen político, para sostener al sistema socialista de vida.
Por último. Aunque sé que este no es tema de su publicación, debo precisar más todavía: No es lo mismo autoritarismo que dictadura (lo aprendimos los mexicanos con el PRI). Ser autoritario no necesariamente es ser dictador, pero siendo dictador siempre se es también autoritario. Puedo aclarar la diferencia con el mismo caso de Cuba. Cuba tampoco es una dictadura unipersonal como se afirma (o como podría creer que afirmo más arriba), sino cuando mucho una dictadura de partido, inicialmente porque el Estado represor no opera de la manera clásica violenta, sistemática y permanente (el aparato represivo del Estado directo es esporádico, la represión es más sutil e ideológica, muy vigilada y subrepticia), y porque las decisiones que tome Raúl (después de todo ¿cómo podría haber sobrevivido el socialismo en Cuba sin una figura carismática como Fidel? –tome en cuenta la diferencia radical con el autoritarismo totalitario unipersonal de Stanlin), si bien son de peso último y casi siempre de última palabra, definitivamente tienen que pasar por todo el punto de vista del aparato de gobierno para que procedan plenamente y además que observen el bienestar objetivo de los cubanos al menos de una forma. Una de las pruebas podría ser la reciente remoción de Felipe Pérez Roque, alguien que se suponía pertenecía a esa élite de dictadura de partido intocable que por su falta de probidad nunca iba a ser removido, pues si, fue removido por alguna causa aún cuando era realmente poderoso. En Cuba se estila la costumbre generalizada de que quien actúa mal queda fuera; el interés de los líderes, por más inamovibles que sean, está directamente relacionado con el bienestar de la inmensa mayoría del cubano común de la calle, -y esto es cierto-, el interés casi nunca está por intereses propios o personales. No es fácil imaginarse a Pinochet haciendo algo similar en Chile (quien removía a todo aquel que disentía con su proceder; aunque su mérito fue haber impulsado el crecimiento económico y la modernización), o aún al mismo Chávez, quien ahora tal vez ni siquiera esté apoyando a todos los pobres por igual, como preconiza con su versión del socialismo. Por eso es difícil afirmar que hay una dictadura unipersonal en Cuba, otra cosa es que los cubanos de Miami así lo afirmen vehementemente por su exceso emocional de argumentos e ideología.
Estas son pues las precisiones que yo quería hacerle. Sobre el tema de su disertación publicada (yo le llamaría Socialismo Capitalista), tengo mis observaciones, pero si le agradó mi punto de vista, entonces me encantaría comenzar con Usted algún tipo de intercambio para incorporar ideas en nuestros puntos de vista.
Por lo demás, atentamente quedo de Usted.
Respetuosamente
Alfredo Ortiz García
Rinocerebro