martes, 17 de marzo de 2009

¡Hola bombón!

Nuestra cabecita piensa disparates tan increíbles que hay que ir a un psicólogo para que nos diga: «Si señor, usted piensa esto pero en realidad actúa impulsado por este otro motivo, aunque sea todo lo contrario».

El consultante primero duda de la salud mental de su psicólogo, luego comenta con todos los amigos y conocidos que este profesional está loco y finalmente termina dándole la razón. En el medio pueden pasar horas o años.

Observen algo que pasa en algunas personas:

Lo contrario de «pobre» no es necesariamente «rico». No hay que ser rico para tener una razonable calidad de vida. O sea que ya arrancamos con un problema mundial: no tenemos una palabra para decir «no pobre pero tampoco rico».

Por lo tanto, nos tenemos que manejar con esta escasez de vocablos y el problema surge porque la palabra rico, no sólo significa opulento, acaudalado, acomodado, pudiente, adinerado, próspero, millonario sino que también significa gustoso, sabroso, apetitoso, exquisito, delicioso, agradable.

Y acá aparece el disparate mayúsculo: aunque usted no lo crea las personas podemos tener ganas de comernos a quien tiene cualidades que desearíamos poseer. Nuestro inconsciente cree que si uno come carne de león, será valiente, que si come carne de liebre, correrá velozmente.

La doble significación de la palabra «rico» nos está alertando (en lo más profundo de nuestra psiquis) que sería lindo poseer las comodidades de un «rico» y por eso parece que es «rico» para comérselo.

Para evitar ser comidos por alguien, preferimos ser pobres y no «ricos».

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28 comentarios:

Mauricio dijo...

Dicen que cuando el enemigo estaba en la olla para ser cocinado por sus vencedores, dijo: No se olviden que dentro de mi panza están los abuelos de ustedes. Lo que no sé es si con esto salvó su vida.

Ernesto Tu (che) dijo...

Necesite mucho tiempo para aceptar que a mi padre lo odiaba tanto como lo amaba. No me entraba dentro del cerebro que pudieran convivir sentimientos tan opuestos dentro de un mismo craneo.

Nadia Nadie dijo...

Yo, más que pobre, me han dicho mis comensales que soy desabrida. Los aburro, bostezan delante mío, no sé qué mierda hacer.

Nicanor dijo...

Madonna es rica en ambos sentidos.Tendrían que pasar sus shows por el canal Gourmet.

Anónimo dijo...

Cuando observo la deplorable fealdad de mi mujer, se llena mi espíritu de sirenas, amazonas, diosas. Pensar que me extasiaba verla dando discursos de barricada e imaginé que una vida con ella sería anticiparme al paraíso.

María Inés Salgado dijo...

Yo soy de las que traté por todos los medios de que mi terapeuta se hundiera en el fango de la impopularidad entre todos los que quisieron escucharme y resulta que hoy hasta me avergüenzo con todas las cosas que reconozco que ella tenía razón.

Anónimo dijo...

Soy fanática de la fellatio y mi novio me enseñó a ponerle dulce de leche en la cabeza de su pito. Sabrosón dirían en el Caribe. ji!

Augusto Paredes dijo...

Las mujeres ricas son muy atractivas y me gustaría poder comérmelas: Parecen más suaves, con lindo olor, ropa elegante.

Vladimir dijo...

Mi madre tiene la costumbre de hacer como que se va a comer a mi hijo, él se ríe con el juego pero a mí no me hace gracia.

Tristán Herrera dijo...

La pasión amatoria suele incluir algunos mordisqueos. Mmmmm!

Úrsula Zunín dijo...

Es cierto que a veces destratamos políticamente a los psicólogos, pero convengamos en que ustedes ayudan a que una los critique porque les falta mucho para ser mejores vendedores.

Juliana dijo...

Me pasó algo insólito: Mi profesor de arte me encaró y me dijo que yo lo miraba de una cierta manera. Eso me pasa cada vez que quiero saber lo que el otro sabe. Parece entonces que mi forma de aprender es comerme al que sabe. A mi novio lo cargué así, porque él maneja el auto de su padre maravillosamente.

Lola Despechada dijo...

¡Déjese de jorobar! Usted tiene miedo de que se lo coma alguna señorita. En realidad quiere que se lo coman pero que lo regurgiten inmediatamente así puede seguir "libre" por esta vida.

Sebastián dijo...

No pobre ni rico sería "pori" . Soy un pori. ¿Suena bien, no?

Alicia Vivaldo dijo...

No entiendo por qué son tantas las palabras necesarias que faltan en nuestro idioma ¿ O es que las desconocemos por desuso?

Hugo Castro dijo...

Nunca pensé que mi psicólogo estuviera loco porque en ese momento era estudiante de psicología. Para mí el tratamiento era una especie de ritual de iniciación.

pablo dijo...

yo me comería una hiena, así me río de todo.

Celina Plá dijo...

De ninguna manera deseo evitar ser comida. El problema va a empezar cuando me empiecen a decir "gracias gordi, pero estoy satisfecho"

Jorge T. dijo...

Mi posición económica es gracias a Dios muy buena. Esto hace que desconfíe de quienes se acercan a mí buscando amistad. Me lleva bastante tiempo darme cuenta de qué es lo buscado realmente.

Álvaro Del Río dijo...

El disparate mayúsculo sería no comernos a quien podemos comer (desde el punto de vista amoroso, por supuesto). De todos modos he cometido algunos disparates que calificaría de minúsculos, como comer sin demasiadas ganas.

Lorena Almagro dijo...

Desde que prové la carne de ñandú, empezaron a adelgazarse mis piernas.

Maga dijo...

Prefiero no conocer mis verdaderas motivaciones. La ignorancia me protege piadosamente.

Luanda dijo...

La palabra para no decir pobre ni rico es mediocre.
Aclaración: me refiero al espíritu.

Mateo Miranda dijo...

Entonces está clarísimo. A los hombres nos gustaría poseer cualidades femeninas y visceversa, salvo las honrrosas excepciones de los homosexuales.

Cinthia dijo...

Debe ser que la antropofagia quedó gravada en nuestro ADN.

Nilda Prudente dijo...

Propongo esta división de clases según el poder económico: asquerosamente ricos - razonablemente afortunados - estrelladamente nacidos.

El Chicho dijo...

Cuando tengo hambre, rico o feo, como igual!

AC dijo...

Especial para Jorge T: ¿puedo ser tu amiga?, te como tu posición... sin que te des cuenta... y hablando de cuenta... ¿de cuanto estamos hablando?.