jueves, 19 de marzo de 2009

Los yacimientos energéticos del ánimo

Está presente en la conciencia de las personas que aportan el dinero para pagar los gastos familiares, cuánto esfuerzo hay que hacer para ganarlo y qué rápido se gasta.

Otra observación cotidiana es la que hace la persona encargada de cocinar para los demás, quien debe trabajar durante un cierto tiempo para que los comensales se coman todo en la décima parte del tiempo.

Todos sabemos que para poder ganar dinero hay que trabajar, que para trabajar hay que tener energía y que para tener energía es imprescindible estar bien de ánimo.

Las ganas de trabajar no solamente se estimulan por la agresiva obligación de las circunstancias, sino —y fundamentalmente— por el optimismo, la esperanza y a veces también la ilusión.

Estos datos sobre lo fácil que se gasta el dinero que tanto cuesta ganar y lo rápido que se comen los alimentos que tanto tiempo insume prepararlos son deprimentes, quitan energía y están siempre presentes de una u otra manera, haciéndonos perder energía que necesitaríamos para producir y disfrutar en los momentos de descanso.

Es bueno tener presente que esto nos pasa y que sin embargo, a largo plazo, todos podemos tener una buena calidad de vida en la medida que estemos en sintonía con la naturaleza y con la cultura —que en el plano económico está organizada con criterios capitalistas—.

Aunque es cierto que tenemos algunos motivos para ser pesimistas, el hecho es que una actitud laboriosa (capacidad de trabajo y buena administración) permite lograr una vida digna que vale la pena de ser vivida.

Para saber si esto es cierto, basta observar cómo la han pasado y cómo están hoy las personas que con más de 50 años viven en un ambiente similar al suyo. Este dato puede servirle para decidir si cambia de ambiente o se queda.

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22 comentarios:

Lic. Natalia Schcolnik dijo...

Muy interesante este blog, volveré! Saludos

J. Morales dijo...

Hay veces que me burlo de mi hermano mayor que está volcado de lleno a la religión y me pregunto si no será esa una buena solución para estimularse ilusionado con que todo está y seguirá estando bien.

Noemí Suárez dijo...

Esperar a tener 50 años para empezar a ver los resultados del esfuerzo es un poco mucho no? No sé cuánto demoran en los países desarrollados, pero ¿tendrá que ser tan poco lo que uno tenga para disfrutar realmente de la vida?

Mabel Pazos dijo...

Creo que ya con 40 años es tarde para cambiar de ambiente. Lo que no se haya empezado a los 30 a más tardar, después no se puede.

Guillermo Cisneros dijo...

Creo al igual que ud que el ánimo, psiquis o espíritu, son la parte esencial en la salud, contando con que lo anatómico esté todo en su lugar, verdad?

Pedro dijo...

Se nota en el fútbol: cuando uno va perdiendo durante todo el partido, es difícil remontar un resultado adverso cuando cada vez falta menos para terminar el partido.

Con un agravante de que todos sabemos cuándo termina un partido pero no sabemos cuando tendremos que colgar los botines.

Graciana L. dijo...

Soy la cocinera de mi casa y se ríen de mí porque les digo que comer tan rápido les hará mal pero ya saben que quiero que la comida que hago dure un poco más. ¡Qué lucha interminable!

Julian Mosquet dijo...

Cuando practicaba basquet, los entrenadores siempre nos mostraban qué cosas podían pasar que nos dificultara ganar y al saberlo era más fácil superarlos. Los obstáculos invisibles uno siempre se los lleva x delante y los errores desconocidos se repiten mil veces.

Patricio Bermudez dijo...

Está todo muy bien pero al final somos hijos del rigor. Tener la autoestima alta, estar de buenhumor siempre ayuda, pero si no fuera por la presión de los problemas, la mayoría no nos levantaríamos de la cama.

Sotelo dijo...

Estoy en mi primer trabajo aprovechándome que la jefa no está y es cierto: Ahora entiendo a mis padres. No eran unos podridos como yo pensé siempre.

Ricardo Oroño dijo...

En Perú para tener éxito en la vida hay que haber nacido en ciertas familias. No muchas.

Margarita Castro dijo...

La agresiva obligación me está agarrando del cuello. Estoy sin ilusiones y sólo puedo patalear en el aire.

Osvaldo dijo...

Soy timbero de ley. Es la única forma digna de ganar dinero.

Mary dijo...

Todos necesitamos de todos, no es digno vivir sin trabajar, Osvaldo.

Andrés Sepúlveda dijo...

No estoy en sintonía con mi propia naturaleza, así que tendré que empezar por ahí para ver si después sintonizo alguna otra cosa.

Eduardo P. dijo...

A veces el esfuerzo que se hace para vivir es demasiado ¿pero cómo saberlo?

Alicia Corrales dijo...

Mi estado de ánimo es tan inestable como esos veleros de papel en la tormenta que ud muestra en la foto.

Lucas Drove dijo...

Para tener energía hay que hacer lo mismo que para buscar petróleo: ir muy a lo hondo.

el panda dijo...

No me sirve compararme con los de mi ambiente, soy una especie en extinción.

Diego López dijo...

Le digo a Morales que la religión es una buena solución pero si uno no la busca como solución. Autoengañarse no sirve para nada.

Umpierrez dijo...

En casa lo que falla es la administración. No sabemos guardar para cuando no hay. Viene la zafra y perdemos noción de la realidad.

Daniel Ruente dijo...

Si uno es pesimista lo que puede hacer es fingir optimismo. No debe hacerse en forma exagerada para que se lo pueda creer uno mismo. Es algo que funciona.